De los Panama Papers a Miraflores: el deseo de un Pastor cuestionado


Las aspiraciones presidenciales del pastor evangelista venezolano Javier Bertucci son cuando menos polémicas. Y es que más allá de lo sorpresivo de su anuncio, en medio de una ya controvertida carrera electoral, este personaje carga tras de sí un pasado que contrasta por mucho con su papel religioso y más aún con sus aspiraciones políticas.

“He decidido junto al Espíritu Santo (…), y finalmente delante de mi Señor, poner mi nombre y el liderazgo que por gracia tengo como opción a las próximas elecciones presidenciales de este país”, ha dicho Bertucci este domingo durante un discurso lleno de citas bíblicas, que contó con los aplausos de cientos de devotos y hasta con las lágrimas de otros más conmovidos por la noticia.

Sus palabras surgen en medio de una escasez de candidatos presidenciales en la nación, en tanto que parte de la oposición al régimen de Nicolás Maduro aún no ha fijado una postura oficial sobre si participará o no en unos comicios que, a priori, pintan desfavorables a todo aquel que opte por enfrentarse al actual mandatario.

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De allí que la precandidatura del pastor evangelista pudiera sonar, para algunos pocos,  como la del tan anhelado “outsider” que espera el contraoficialismo, ante la falta de un dirigente que cuente con el liderazgo suficiente para sacar del letargo a una población que no ve en la opción electoral una salida factible del gobierno de turno y a quienes los antecedentes dejados por los dos últimos comicios parecen darles la razón.

A fin de cuentas, Bertucci luce como un personaje “religioso” cuya iniciativa – dice él – ni siquiera tiene un fin político sino, que está basado en la espiritualidad y en la “obediencia a Dios”. Sin embargo, sus antecedentes criminales distan mucho de la “espiritualidad” que predica. 

Predicador y contrabandista

Nacido en Guanare, estado Portuguesa, el 16 de noviembre de 1969. Bertucci comenzó a predicar la palabra a los 21 años, tras haber sido “impactado” por una “experiencia con Dios”, de acuerdo con su blog personal.

Desde 1999, el pastor representa a la Iglesia Maranatha de Venezuela y en 2007 creó la asociación civil El Evangelio Cambia, con la que realiza acción social, lleva mensajes religiosos y que es coordinada por jóvenes que toman las calles, semáforos y otros espacios públicos con mensajes alusivos a la Biblia.

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Prevencion de Fraude

Javier Bertucci en plena prédica, Venezuela

Tres años más tardes, Bertucci tendría un encuentro con la justicia venezolana siendo detenido cuando trataba de exportar diésel, según las autoridades portuarias venezolanas.

Entonces, las fuerzas de seguridad le impidieron una exportación de la compañía Tecnopetrol C.A., la cual presidía, de cinco mil toneladas métricas de Tecsol, un solvente base para la elaboración de desengrasante y removedores de pintura.

Las autoridades alegaban que a través de un análisis químico comprobaron que el supuesto solvente era en realidad diésel nacional, cuya exportación privada es ilegal. La mercancía llegaría desde Puerto Cabello en Venezuela al Puerto de Baraona en República Dominicana; según el expediente GP01-R-2010-000234 del Tribunal Supremo de Justicia. 

Al religioso se le acusó de contrabando agravado, manejo ilícito de materiales o desechos clasificados como peligrosos, asociación para delinquir y tráfico de materiales estratégicos. Se le impuso una medida de arresto domiciliario que a los pocos meses y aún sin sentencia firme, le retiraron, recibiendo permiso para ir a predicar en su iglesia. 

Empresario señalado en los Panama Papers

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Jackson Health System

Bertucci no solo predica el evangelio ante los feligreses que acuden a la iglesia Maranatha, también tiene un programa de televisión que se transmite de lunes a viernes, a primeras horas de la mañana, en dos canales de televisión nacional. No obstante, llevar la palabra de Dios no es su único oficio. Esto debido a que el pastor es, a su vez, “empresario”.

Solo en su natal Venezuela, forma parte de la junta directiva de al menos tres compañías dedicadas a la construcción y venta de bienes y servicios. Una de ellas, la Constructora Bertucci, de la que posee el 91% de sus acciones, cuenta entre sus gama de clientes a la propia Fundación Maranatha, según el Registro Nacional de Contratistas.

También fue representante de las empresas petroleras Tecnopetrol y HG 2.8. Fungió como director de Biometrix-Med Equipment Corp en Florida, Estados Unidos en 2013, empresa que está inactiva y de la que explicó al ser señalado con el empresario Nicolás Aular que fue creada para tratar de importar equipos de diálisis al país, pero que no se concretó.

En The Open Database Of The Corporate World, base abierta de empresas alrededor del mundo, aparece como presidente de Health Suplly Inc., Salud Inc. y Sky Smunistros Inc., todas activas en Panamá. Mientras que en República Dominicana funge como director de la Agropecuaria Los Cedros, dedicada a la explotación, cría, importación y exportación de ganado, así como a la compra de maquinaria agrícola.

Además, de acuerdo con las investigaciones periodísticas que desató el escándalo de los Panama Papers, Bertucci tanteó la posibilidad de ser el presidente de una empresa, valorada en cinco

millones de dólares, en un paraíso fiscal, a través del bufete Mossack Fonseca. Información que ha sido negada por el pastor y criticada por sus devotos. 

Candidato a la medida

Al extenso currículum del empresario religioso bien podría agregársele ahora el haberse convertido en un “candidato a la medida” del mandatario venezolano. Y es que Nicolás Maduro necesitaba de un supuesto contrincante que le ayudara a cubrir con un manto de democracia a unos comicios que han sido desacreditados por la comunidad internacional.

Tanto Estados Unidos, como la Unión Europea y el Grupo de Lima, equipo conformado por 14 cancilleres de la región para encontrar una salida pacífica a la crisis venezolana, han manifestado que no reconocerán los resultados de la eventual elección, sin importar quién resulte ganador, dado al ventajismo y las irregularidades de las condiciones y del rector electoral, Consejo Nacional Electoral (CNE), favorable al gobierno.

Bien lo ha sentenciado la esposa del líder opositor preso por el régimen de Maduro Leopoldo López, Lilian Tintori, “candidato que vaya a las presidenciales es un candidato madurista”.

De allí que las aspiraciones políticas de personajes como Bertucci y hasta del propio mediatico exembajador  Julio César Pineda sean vistas con recelo por la opinión pública nacional e internacional.

Julio Cesar Pineda, Abogado y candidato a la presidencia por el Partido Ecológico de Venezuela

“Detrás de candidaturas absolutamente marginales, sin ningún contenido político y sin representación evidente de ningún sector de la sociedad, no puede haber sino algún tipo de entendimiento con el gobierno de los personajes que se prestan para ello”, ha dicho en exclusiva para TRIANGULANDO el filósofo e historiador chileno, radicado en Venezuela, Antonio Sánchez García.

El experto no descarta que, ante la necesidad de Maduro de un candidato para legitimar las “írritas elecciones”, el propio Ejecutivo esté detrás del financiamiento de un aspirante como el pastor Bertucci.

“Como además tienen mucho dinero, a pesar de los pesares, hay miles de millones de dólares depositados en el mundo y, quizá, ante la crisis, sabiendo las dificultades que tendrán saliendo el poder, pues tendrán que poner algo de su bolsillo para financiar ese tipo de actividades. No puedo decir que Julio Cesar Pineda lo haga porque tenga problemas monetarios, vendiéndose al mejor postor, lo cual no creo porque es un hombre de cierta respetabilidad, pero Bertucci es muy dudoso y está vinculado al mundo empresarial, muy cercano a Maduro”, ha subrayado.

Sin embargo, fuentes cercanas a Pineda aseguran que su candidatura por el “Partido Ecológico de Venezuela” responde a intereses del abogado Constitucionalista oficialista Herman Escarrá, sancionado por el Departamento del Tesoro del gobierno de Estados Unidos (Lista OFAC) de quien Pineda ha sido operador y amigo por décadas. “A Julio Cesar lo coloca allí Escarrá tratando de legitimar el fraude. Siempre ha sido una figura gris que se ha adaptado al régimen para sobrevivir” asegura la fuente.

Por su parte, y de acuerdo con Sánchez García, la candidatura de algún otro dirigente con más cercanía a la coalición opositora Mesa de la Unidad Democrática (MUD), como –por ejemplo- el exgobernador Henri Falcón o el sociólogo Claudio Fermín deberían ser pensadas “muy seriamente”, debido al desprestigio al que se enfrentarán a futuro.

“Venezuela está al borde del abismo y esto (legitimar las venideras elecciones) es empujarla. Por eso ser parte de la comparsa de los gobernantes, que tienen detrás a Raúl Castro y al Gobierno cubano, no les servirá de mucho en su vida futura. Sencillamente los marginales son un vómito y los que están más o menos cerca de la oposición que lo piensen dos veces porque saldrán marginados”, ha recalcado.

En plena campaña electoral, Javier Bertucci junto a seguidores.

Tales son las maniobras a las que podría apelar el chavismo para mantenerse en el poder a través de las venideras votaciones que el especialista sugiere que de ellas “no saldrá nada”.

“La única batalla que hay que dar contra Nicolás Maduro es para desalojarlo del poder. Si para eso son necesarias las elecciones, entonces son bienvenidas, pero con personajes capaces de levantar el fervor popular, de ponerse al frente de una rebelión y de estremecer el mundo con un evento como los que se vivieron en Ucrania y en los países de la Primavera Árabe”, ha añadido. 

A su juicio, dentro del contexto histórico por el que atraviesa Venezuela, con una descomunal crisis generalizada y bajo la dirección de un gobierno que ha sido señalado internacionalmente por alianzas con el terrorismo y el narcotráfico, el país necesita de un líder comparable con próceres de la patria como José Antonio Páez, Antonio José de Sucre o hasta el propio Libertador Simón Bolívar.

“Si aparece un candidato que se quiera poner al frente de la lucha por el desalojo y que desee utilizar estos comicios como una palanca de acumulación de fuerzas pero sin el objetivo de llegar a ser presidente mediante elecciones porque todas ellas son falsas, sino para poner el país en pie de guerra, entonces sí será bienvenido”, ha destacado.

Camino a la presidencia

Pese a todo, el evangelista Bertucci tiene fe en que podrá hacerse con la presidencia de Venezuela a partir del próximo 22 de abril pues, asegura, ocupa el tercer lugar en los sondeos de cara a la elección, por lo que aspira estar “pronto” de segundo y posteriormente “de primero”.

Para ello, planea recorrer dos veces Venezuela antes de los comicios, sin dejar de “predicar la palabra”; capacitar a 200.000 personas que trabajarán como testigos en todos los centros electorales y dejar “que Dios mueva los corazones” de los ciudadanos para alcanzar los votos.

A fin de cuentas, en una nación cuyos líderes son acusados por presuntas vinculaciones con el narcotráfico, lavado de dinero, financiamiento del terrorismo y tramas de corrupción, entre otras,   todo parece posible.

Luis Mendoza / Caracas / @MendozasWork

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