Borsalino,la quiebra de la elegancia


Hubo un tiempo en que todo Hollywood tenía un Borsalino. Robert Redford viajó hasta Italia para comprar uno auténtico. Humphrey Bogart lo lució en la famosa cinta ‘Casablanca’. Igual que Gary Cooper, Gregory Peck o Federico Felllini. Capitulo aparte para Alain Delon y Jean Paul Belmondo, íconos del cine francés  quienes hicieron de “gansters”  lógicamente con sombreros Borsalino en la pelicula del mismo nombre.. Sí, la película se llamó como la emblematica casa italiana de sombreros. Y es que dentro del mundo de los sombreros, Borsalino es el Rey.

La marca reconocida universalmente comenzó su producción en Alessandria, Italia, en 1857  de la mano de su fundador Giusseppe Borsalino (1834 – 1900) quien de niño comenzó a trabajar en una sombrerería local para mudarse posteriormente a París donde se hizo maestro sombrero trabajando para la casa Berteil. A los 24 años regreso a su pueblo en Italia y creó el primer taller artesanal para la producción de sombreros con el material que desde el primer día lo llevó al éxito: fieltro de pelo de conejo. Su crecimiento fue acelerado y con el, el de su pueblo que multiplicó la cría rural de conejos. Allí comenzó su expansión mundial que se acrecentó al conseguir el Gran Premio de la Exposición de París en 1900. Borsalino es la marca precursora del Made in Italy como garantía de excelencia.

Ese mismo año, en 1900 y con 66 años, Giuseppe muere, y le sucede en el cargo su hijo Teresio quien en apenas una década hace que la producción experimente una crecida espectacular. Exporta a toda Europa y a América llegando a producir  más de dos millones de sombreros al año. En 1910, tras disputas testamentarias, su primo Giovanni Battista abrió otra gran fábrica de sombreros, la “GB Borsalino fu Lazzaro”, reabsorbida por la originaria en 1937. Por supuesto, fuera de Alessandria nadie distinguió nunca entre una fábrica y la otra. A Teresio le sucedió su sobrino Nino Usuelli, que presidió la firma hasta 1979.  A los pocos años  Usuelli vendió la Borsalino  a personas ajenas a la familia.

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Fabrica de sombreros Borsalino, Alessadria, Italia

Un sombrero diferente

El Borsalino es un sombrero fino y ligero, suave, habitualmente de color gris o negro con una cinta anudada al lado izquierdo. Tradicionalmente posee una ala ancha al corte con una copa hendida y pinzada en la parte frontal. En pocas palabras, una joya de sombrero. La marca distribuye sus piezas en las mas finas tiendas del mundo y posee sucursales en las principales ciudades italianas y en París. 

Durante décadas el sombrero era un accesorio masculino indispensable pero a partir de los años sesenta perdió su reinado, pasando a ser una prenda casi excéntrica.  Hasta los años cincuenta era imposible ver a un hombre salir de su casa con la cabeza descubierta. El sombrero que además fue durante décadas el signo visible del estatus del hombre quedó desterrado del armario masculino con la revolución que sufrió el guardarropa de la juventud en los años sesenta. Se dice que fue debido al uso del automóvil -no era práctico quitarse y ponerse el sombrero cada vez que uno entraba o salía del vehículo- se dice también que la culpa la tuvieron los Beatles, con su actitud rebelde y sus nuevos cortes de pelo, o incluso, el presidente John Fitzgerald Kennedy, quien en 1961 en el discurso de toma de posesión de su cargo se dirigió a la nación con la cabeza descubierta. Sea como fuere, lo que está claro es que a partir de los años sesenta los cambios sociales forzaron la desaparición de todos los símbolos de estatus antiguos y que el imperio creado por Giuseppe Borsalino y continuado por sus familiares empezó a decaer irremediablemente.

Emblematica tienda Borsalino en Milan, Italia

El favorito del cine

El modelo Fedora de Borsalino, se convirtió en el mas cinematográfico. Desde las primeras películas de gánsters de los años 20 y 30, pasando por el clasicismo americano de los 40 y 50 o ya en la década de los 60 con el cine europeo, en el que la Nouvelle Vague y el Polar francés, recuperan, a imitación del cine americano, este popular sombrero para sus personajes. El Borsalino estaba presente en las cabezas de muchos de los personajes de ficción de la gran pantalla, hasta tal punto que en 1970 Jacques Deray dirige la película homónima ‘Borsalino’ protagonizada por los símbolos sexuales franceses de la década, Jean-Paul Belmondo y Alain Delon. 

Antes y después, muchos son los personajes del cine que han lucido un Borsalino, desde Marcello Mastroianni a Warren Beatty, de Harrison Ford a Leonardo DiCaprio. En el siglo XXI el sombrero masculino se ha convertido en una prenda casi inexistente, pero el cine mantiene vivo su espíritu gracias a algunos de sus personajes más emblemáticos.

Jean Paul Belmondo y Alain Delon, en una escena de la pelicula “Borsalino”

Su historia la recoge la Directora Enrica Viola en el documental Borsalini City donde figuras  emblemáticas de Hollywood, como Robert Redford, cuentan sus anécdotas con la marca.

 

La quiebra de la elegancia 

La casa Borsalino, desde que fue vendida fuera de la familia, ha pasado por varios dueños. El penúltimo prácticamente hundió la empresa que todavía, a pesar de importantes esfuerzos de los nuevos dueños, no se ha podido levantar.  Este 18 de diciembre, Borsalino fue declarada en quiebra por el tribunal de la ciudad de Alessandría, Italia, tras no aprobarse el convenio de acreedores que presentó el fondo Haeres Equita.

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La compañía, que hoy solo emplea a unas 120 personas en su fábrica, cuenta con una deuda de treinta millones de euros como consecuencia de una mala gestión. Controlada aún en un 66% por Fisi y Fiind, el hólding financiero de Marco Marenco – condenado por fraude y evasión fiscal – la empresa llevaba varios años negociando con Haeres Equita su venta y su relanzamiento.

Borsalino entró en concurso de acreedores en 2016 y el mismo año Haeres Equita, propiedad de Philippe Camperio, obtuvo el visto bueno del tribunal para hacerse con la compañía. El fondo suizo alcanzó un acuerdo con los acreedores, que el juez desestimó, obligando a la elaborar uno nuevo.

Investigación Triangulando / Miami / @triangulandonet

 

 

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