Cristina: Corrupción y Muerte


Un mes después de declarar en la causa que se originó con la denuncia del fallecido – en extrañas circunstancias-  fiscal Alberto Nisman, el juez Claudio Bonadio procesó a la ex presidenta Cristina Kirchner con prisión preventiva. La acusa de “traición a la patria” y “encubrimiento agravado” por el Memorándum con Irán vinculado al atentado a la AMIA http://www.iri.edu.ar/images/Documentos/Boletines_IRI/132/argentina_iran.pdf 

Como Cristina es senadora, el magistrado pidió su desafuero para poder detenerla. El caso pasa ahora a manos del Senado, donde de todos modos no estarían los votos para avanzar. Al menos hasta marzo.

La noticia se conoce cuando ya están detenidos otros acusados de la causa: el ex secretario Carlos Zannini, el ex piquetero Luis D’Elía y el dirigente de origen libanés “Yussuf Khalil. El ex líder de Quebracho Fernando Esteche se entregaría cerca del mediodía. Bonadio también procesó al ex canciller Héctor Timerman.

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A pocos días de jurar como legisladora nacional, el juez la procesó acusada de montar un “plan criminal orquestado” junto al ex canciller Héctor Timerman, diseñado para “dotar de impunidad” a los ciudadanos iraníes que tenían captura internacional pedida a Interpol por el atentado a la AMIA, pidió además su desafuero y detención.

La decisión consta en un dictamen de 365 páginas. Allí también se dispone el embargo de Cristina por 50 millones de pesos.​

La ex presidenta sumó así su cuarto procesamiento en la justicia federal a horas de la detención de uno de los hombres más importantes del kirchnerismo: Carlos Zannini.

La ex presidenta y los ex funcionarios de su gobierno fueron acusados por el fiscal Gerardo Pollicita el 7 de septiembre, de “encubrimiento agravado” por tratarse el atentado a la AMIA de un delito declarado de lesa humanidad y debido a que por su rol de funcionarios públicos, generaron “un impedimento o estorbo de un acto funcional e incumplimiento a los deberes de funcionario público”.

El “plan criminal” según la Justicia, estuvo “destinado a brindar ayuda para dotar de impunidad a los acusados de nacionalidad iraní” imputados por el atentado a la sede local de la AMIA. Este “encubrimiento” les permitió “eludir la investigación penal y sustraerse de la acción de la justicia argentina, en desmedro de los intereses de las víctimas y el real esclarecimiento del atentado”.

Para la Justicia la principal responsabilidad del “accionar criminal denunciado” recae sobre Cristina Kirchner, pero alcanza a sus principales funcionarios de entonces: Zannini, Parrilli, la ex Procuradora del Tesoro Abbona, Timerman, Juan Mena y Andrés, Larroque, entre otros.

Pero además, este “plan denunciado” contó con “canales paralelos de comunicación y negociación, no oficiales”, como “vías concretas, eficientes y confiables para avanzar con el objetivo criminal planeado”. En esta instancia, se incluyó a “un grupo de individuos estrechamente vinculado con funcionarios y ex funcionarios de los gobiernos involucrados”, que desde la informalidad, “contribuyeron estratégica y sustancialmente con las acciones necesarias para la concreción del plan”: Luis D´Elía, Fernando Esteche, Ramón Bogado, Héctor Yrimia y Jorge Khalil. Todos ellos ya declararon. 

En este contexto, el juez Bonadio los encontró responsables del delito de encubrimiento y los procesó.

En el contexto de la voladura de la Mutual Judia AMIA cabe subrayar la actitud de Jorge Khalil , referente de la comunidad musulmana en la Argentina,  quien al ser detenido por las autoridades y aupado por un grupo de simpatizantes gritó “ALLAHU AKBAR” , frase utilizada comunmente por terroristas islamicos antes de cometer un atentado.

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http://www.perfil.com/politica/video-el-simbolico-grito-islamico-que-se-escucho-en-la-detencion-de-khalil.phtml

Buenos Aires, atentado a la mutual judía AMIA, 1994

Cristina la mas corrupta

Para la ex presidenta “traición a la patria” y “encubrimiento agravado”  es el cuarto procesamiento ante la justicia federal que deberá encarar. Cristina ya está procesada por asociación ilícita, lavado de dinero, negociaciones incompatibles y defraudación al Estado.

http://www.lavanguardia.com/internacional/20170404/421449106601/cristina-fernandez-procesada-lavado-dinero.html

http://www.losandes.com.ar/article/confirmaron-el-procesamiento-de-cfk-por-defraudacion-con-la-obra-publica

Y es que a muy pocos sorprende – y muchos lo esperaban- estos cargos a la ex presidenta y en varias causas sus hijos. 

En el año 2016 la fiscalía pidió el embargo preventivo del patrimonio de los hijos de Cristina. Entre los bienes embargables figuran 16 inmuebles, varios de ellos terrenos en El Calafate, las participaciones en tres sociedades Hotesur SA, Coma SA y Los Sauces SA, más un vehículo marca Honda.

https://www.lacapital.com.ar/politica/fiscalia-pidio-el-embargo-preventivo-del-patrimonio-los-hijos-cristina-fernandez-n1292859.html

Máximo y Florencia Kirchner, junto a su madre, la ex presidenta Cristina Fernández

Durante su gestión Cristina Fernandez viuda del tambien cuestionado ex presidente Nestor Kirshner fué considerada la segunda mandataria mas corrupta del mundo, solo superada por el presidente inconstitucional de Nicaragua, Daniel Ortega. 

En el año 2013 la ONG  “100 Reporters” la ubicó de esta manera:

“Incluso antes ser elegida presidente de Argentina, Cristina Fernández de Kirchner carga con la niebla de la corrupción. En el caso más famoso, un emisario de Hugo Chávez, presidente de Venezuela, fue descubierto en el aeropuerto de Buenos Aires con un maletín lleno de US$ 800.000 en efectivo, destinado, según le contó más tarde al FBI, para apoyar la candidatura presidencial de Kirchner (Cristina). Kirchner negó la acusación. En Argentina, muchos cuestionan la enorme fortuna acuulada por Cristina de Kirchner y su esposo Néstor desde que asumió el cargo público. Su declaración de patrimonio personal asciende a US$ 13.800.000, frente a los US$ 500.000 que ostentaban cuando la pareja entró por primera vez la política nacional. Kirchner cita ingresos de bienes raíces y hoteles que la pareja había comprado para explicar el porcentaje de rendimiento en la cartera de inversión 2600 de la pareja. Observadores de corrupción se quejan de que su gobierno ha neutralizado la supervisión del gobierno, dando mensajes de auditoría a compinches comprometidos por conflictos de intereses. El resultado: los casos de corrupción tienen un promedio de 14 años para pasar a través del sistema, según el Centro sin fines de lucro para el Estudio y la Prevención de los Delitos Económicos, y sólo 15 de 750 casos han dado lugar a condenas”.

Cristina y Nestor Kirchner junto al difunto presidente de Venezuela Hugo Chávez en tiempos más felices

 
El panorama presentado por “100 reporters” coincidía con la percepción  de la sociedad de que la corrupción era sistémica en el gobierno de Cristina de Kirchner. El analísta y periodista Sergio Serrichio hace un recuento de los principales casos de corrupción del gobierno nacional en la era kirchnerista de esta manera: 
 
“A casi diez años de gestión kirchnerista, la acumulación de indicios y evidencias de corrupción es tan abrumadora como la escasa disposición de la Justicia a investigarla y la férrea determinación oficial a negar, ocultar e intentar evadir las consecuencias de un accionar que ya alcanzó dimensiones macroeconómicas.
 
 La sola enumeración de escándalos de corrupción es espantosa.
 
Desde las dádivas que recibió, los lujos inexplicables que se dio y los multimillonarios subsidios que manejó durante cinco años el ex secretario de Transporte, Ricardo Jaime, hasta la bolsa de dinero en el baño ministerial de Felisa Miceli. Todo mientras la infraestructura del transporte se deterioraba hasta la decadencia, como mostró trágicamente la masacre ferroviaria de Once.
Desde la valija cargada de dólares del valijero venezolano Guido Antonini Wilson, hasta los negociados en el comercio bilateral con Venezuela que denunció el ex embajador Eduardo Sadous.
 
Desde la transformación de un organismo de Derechos Humanos (la Asociación Madres de Plaza de Mayo) en una constructora mediante la cual una Fundación de objetivos loables (la Misión Sueños Compartidos, para la construcción de viviendas sociales) recibió fondos por 765 millones de pesos y créditos presupuestarios por más de 1.200 millones, que nadie controló y de los que nadie se hace responsable, hasta los aportes financieros a la campaña presidencial 2007 de Cristina Fernández de Kirchner de droguerías investigadas por vender medicamentos truchos.
 
Desde la venta del 25 % de YPF promovida por Néstor Kirchner y realizada por Repsol a la familia Eskenazi (dueña de los bancos de Santa Cruz, Santa Fe y Entre Ríos, en todos los casos por operaciones hechas al calor del kirchnerismo) a través de una compañía radicada ¡¡¡en Australia!!! y mediante un contrato que permitió (entre 2008 y 2011) distribuir 142 % de las utilidades de la compañía, hasta el Boudougate, en el que el vicepresidente de la Nación fogoneó el “rescate” de Ciccone, la empresa que imprime la moneda argentina, por parte de un inverosímil monotributista, y cuando el negociado salió a la luz, el gobierno resolvió, igual que en el caso YPF, reestatizar la compañía y “recuperar” soberanía.
 
El gran vehículo
Ninguno de los ejemplos anteriores alcanza, sin embargo, la dimensión del gran vehículo de corrupción del último decenio: los sobreprecios en la Obra Pública. El gráfico adjunto, elaborado por el economista Federico Muñoz, muestra la evolución de dos variables “macroeconómicas”, De un lado, la del valor presupuestario de la obra pública a precios constantes (esto es, despejada la inflación), que elabora la Dirección Nacional de Inversión Pública del Ministerio de Planificación Federal, que encabeza Julio de Vido. Y del otro, la de la obra pública medida en términos físicos. Esto es, una suerte de síntesis de cuántos puentes y kilómetros de rutas se construyeron, cuántos de tendido eléctrico, de gasoductos, etc., que surge de promediar dos rubros del Indicador Sintético de la Actividad de la Construcción (Isac) que publica el Indec: Obras Viales y Obras de Infraestructura.
 
Evolución comparativa
 
Para comparar la evolución de ambas variables, Muñoz tomó como punto de partida , o “base”, el año 1993. El gráfico resultante muestra que hasta 2004 ambos indicadores fueron más o menos en sintonía. Ambos reflejan, por ejemplo, la recesión del fin de la convertibilidad. A partir de 2003 ambos índices van para arriba. Es lógico, diría el relato: se hizo mucha obra pública. Pero mientras ésta se duplica en términos físicos, en términos presupuestarios (excluida la inflación) se cuadruplica. La inmensa brecha que se abre entre ambas curvas resulta de que, en promedio, en los últimos diez años el costo medio de la obra pública por unidad física se duplicó.
 
No hay que ser muy perspicaz para intuir que la principal razón de esa brecha son los sobreprecios. Un fenómeno sobre el que hubo muchas denuncias e indicios (caso Skanska, construcción de cárceles, reparaciones ferroviarias, tendido eléctrico, planes de vivienda) pero que sólo el impacto del programa de TV de Jorge Lanata, al mostrar la desfachatez de un Leonardo Fariña o el enriquecimiento de un Lázaro Báez, convirtió en tema diario de conversación. Que ese canal de corrupción se refleje en las variables “macro” es inédito. Ni el menemismo lo había logrado. Son sumas de dinero asombrosas. En 2012, por caso, la inversión pública en la Argentina fue del 4,5 % del PBI, unos 90.000 millones de pesos. Cualquier porcentaje de “mordida” son miles y miles de millones.
 
Los sobreprecios en la obra pública son tan groseros que ya se reflejan en las variables macroeconómicas. Malas noticias de afuera. Y peores compañías.
 
Malas noticias, peores compañías
 
En dosis homeopáticas, la corrupción también se refleja en noticias que llegan de afuera. Al reciente reconocimiento de Ralph Lauren (y al previo de Siemens) de pago de coimas en la Argentina y a las sospechas en investigaciones sobre prácticas corruptas en que habría incurrido Embraer (que en 2010 vendió 20 aviones a Aerolíneas), deben sumarse casos como el de Ball Corporation, que en 2011 pagó 300.000 dólares de multa tras reconocer ante la justicia de EE.UU. que entre 2006 y 2007, a través de su subsidiaria Fornametal, pagó coimas en decenas de ocasiones en la Argentina. O como el de Helmeridge & Payne, que en 2009 pagó 440.000 dólares de multa en castigo por sobornos que entre 2003 y 2008 pagó a la aduana argentina para ingresar equipos de perforación petrolera.

Fueron casos en los que la corrupción y sobornos eran reconocidos en la sede judicial, pero ni la Justicia ni el Ejecutivo de la Argentina se dieron por enterados.

Hoy la Justicia llegó al país austral. La mayoría espera que no la asesinen, como al Fiscal Alberto Nisman o a las 85 victimas de la AMIA.

Equipo investigación Triangulando / Miami / @triangulandonet 

 

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