Deudas, corrupción y venta ilegal de crudo: La nueva PDVSA


Las deudas, la corrupción y la venta ilegal de crudo han agujerado a la cartera de la estatal Petróleos de Venezuela S.A. (Pdvsa).

El pasado abril ConocoPhillips informó que había ganado un arbitraje contra Pdvsa ante la Cámara Internacional de Comercio (ICC), por un monto total de 2.040 millones de dólares. El laudo arbitral se basó en las medidas tomadas en contra de la empresa por el Gobierno venezolano en 2007, cuando el expresidente Hugo Chávez decidió dar por terminados los contratos suscritos durante la apertura petrolera.

Entonces, los inversionistas privados que habían celebrado esos acuerdos fueron obligados a “migrar” al esquema de compañías mixtas en los términos negociados con el Gobierno, con la advertencia de que, de no llegarse a una negociación, el Ejecutivo tomaría coactivamente los activos. Y así sucedió.

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De allí que ConocoPhillips, uno de los afectados de la expropiación claramente arbitraria, pues el Gobierno no tenía el poder para obligar a los contratistas a pasar al esquema de firmas mixtas, presentara una solicitud de arbitraje ante la Cámara Internacional de Comercio, alegando básicamente la violación de los contratos suscritos por Pdvsa; llevando además otra solicitud de arbitraje en contra de Venezuela, de acuerdo con las reglas del Centro Internacional de Arreglo de Diferencias Relativas a Inversiones (Ciadi) del Banco Mundial, expresando que la decisión de Ejecutivo venezolano había violado el Tratado Bilateral de Inversiones suscrito con Holanda.

Ahora, Venezuela mira “con angustia” el dictamen de la ICC condenando a la estatal petrolera a pagar 2.040 millones de dólares a la empresa estadounidense, señala el economista especialista en petróleo José Toro Hardy, quien recuerda que Pdvsa también perdió el arbitraje ante la Ciadi. Solo que en este caso aún no se ha determinado el monto a pagar.

“Las consecuencias de la actitud irresponsable del régimen frente a sus obligaciones contractuales serán devastadoras. Una ola de acciones similares podría desatarse. En los tribunales de arbitraje del Banco Mundial hay 45 casos contra Venezuela de los cuales 24 ya han sido decididos y están en proceso de cobro”, dice Toro Hardy.

Sin embargo, mientras eso ocurre –lo que podría tardar tiempo–, ConocoPhillips ha solicitado y obtenido medidas cautelares, a los fines de garantizar el cobro del monto adeudado por la estatal petrolera, a través de embargos a bienes de Pdvsa ubicados en el exterior.

Es por ello que la compañía ha logrado acciones que afectan activos de Petróleos de Venezuela en Bonaire, donde la estatal es propietaria del terminal Bonaire Petroleum Corporation N.V.(Bopec Terminal); y en San Eustaquio, donde utiliza los servicios del terminal de NuStar Energy ubicado en Statia. Entorpeciendo así la comercialización internacional del petróleo venezolano, precisamente, en uno de los momentos más críticos de la industria petrolera nacional.

“A raíz de las medidas de embargo de ConocoPhillips, se interrumpió el envío de crudo a Aruba y Curazao, también la llegada de nafta y crudos ligeros a Bonaire y por ello se dificulta la mezcla con crudos extrapesados en Jose”, destaca el especialista. Todo esto “dificulta el pago de la deuda a China de crudos medianos”.

Sin amigos en las malas

Y es precisamente el gigante asiático uno de los aliados históricos de la llamada “revolución bolivariana” que, junto a Cuba, se han visto afectados por la crisis dentro de Pdvsa.

Recientemente La Habana tomó -sin fórmula de juicio- el 49% de las acciones que la estatal petrolera tenía en la Refinería de Cienfuegos donde había realizado una enorme inversión, alegando “impago de los servicios prestados”; mientras que las refinerías independientes chinas ya buscan alternativas al crudo pesado venezolano dada la caída en el suministro del país caribeño en este rubro, considerando las opciones de crudo Maya de México, el Castilla de Colombia y el Canadian Cold Blend, indicaron fuentes al S&P Global Platts.

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Los refinadores independientes de ese país son los principales usuarios finales del mencionado bien nacional, tomando alrededor del 69% de los envíos de Venezuela a China, principalmente a través de la estatal Corporación Nacional de Petróleo de China (CNPC), que es el comprador individual bajo el acuerdo de petróleo por préstamo entre los dos países.

Pekín importó 4,7 millones de toneladas métricas de este bien de Venezuela en el primer trimestre, de los cuales 3,22 millones de toneladas fueron tomadas por las refinerías independientes. Pero Pdvsa ha notificado a ocho clientes internacionales, entre ellos CNPC, que no podrá cumplir con sus compromisos totales de suministro de crudo en junio, según declaraciones de un funcionario de la estatal venezolana a S&P Global Platts.

Resaltó que la compañía tiene la obligación contractual de suministrar 1,495 millones de barriles diarios a esos clientes en junio, pero solo tiene 694,000 barriles diarios disponibles para la exportación.

“La caída de la producción de crudo de Pdvsa, las averías crónicas en sus mejoradores de crudo pesado y la dificultad para importar crudo ligero y nafta están reduciendo progresivamente la cantidad de petróleo disponible para la exportación”, recalca Toro Hardy.

Menciona que las terminales de exportación de Venezuela se han visto saturadas desde que la petrolera estadounidense ConocoPhillips obtuvo órdenes judiciales para congelar importantes operaciones de la petrolera venezolana en el Caribe.

De hecho, el pasado martes la agencia Reuters informó que más de 70 tanqueros se encontraban fondeadas en aguas venezolanas por temor a ser embargados. 

“La capacidad de exportación de crudo está severamente limitada y la de almacenamiento reduciéndose. De no resolverse el problema pronto habrá que reducir aún más la producción”, alerta el especialista, aunque ya los números de Pdvsa en esta área están en caída libre.

La baja sostenida de la producción petrolera por falta de mantenimiento e inversiones se sitúa entre 3.000 y 5.000 barriles diarios, según reportes de los trabajadores petroleros de las áreas operacionales de Petróleos de Venezuela, a los que tuvo acceso el diario El Nacional.

Pdvsa notifica constantemente a sus clientes fijos que debe reducirles los envíos comprometidos en los contratos, pues el descenso de la producción está estrechamente ligado a los volúmenes de exportación.

Fuentes consultadas por el medio aseguran que la merma semanal de la producción llega a estar entre 90.000 y 150.000 barriles diarios en un mes, cantidad que tiende a la baja debido a la falta de mantenimiento e inversión y el descuido del recurso humano, que ha ocasionado el éxodo de más de 25.000 trabajadores desde 2017.

El efecto global

Este descenso ha provocado que la firma estatal esté considerando cancelar por “fuerza mayor” algunos de sus contratos de suministro de crudo de junio, a menos que sus clientes acepten una reducción del volumen de entrega estipulado. Y ha generado a su vez un repunte sostenido en el precio mundial del petróleo Brent a casi 80 dólares por barril, por primera vez desde 2014.

Mientras que los bancos de Londres elevaron las previsiones de los precios del petróleo por octavo mes consecutivo tras los riesgos geopolíticos de suministro que enfrentarán Irán y Venezuela, de acuerdo con The Wall Street Journal.

“El factor clave aquí es básicamente el suministro de riesgos de Irán y Venezuela”, dijo Harry Tchilinguirian, jefe global de estrategia de mercados de productos básicos de BNP Paribas, uno de los bancos encuestados por el rotativo.

Las decisiones del presidente Donald Trump de sacar a Estados Unidos de un acuerdo para frenar las actividades nucleares de Irán y las interrupciones en el suministro de Venezuela serían algunos de los factores que impulsarían los precios al alza.

A pesar de estos fenómenos, el incremento de la producción en China y Rusia luego de un año de contenerla generarían bajas en el costo del crudo, por lo que en 2019 los bancos ven el precio del petróleo cayendo levemente a unos 64 dólares por barril.

“El riesgo geopolítico sigue ahí, pero el mercado se está volviendo un poco más complaciente con el potencial aumento de la producción”, explicó Tchilinguirian.

Aún así, esto no ha detenido a las exportaciones iraníes de petróleo y condensado de gas, que ya alcanzaron los 2,7 millones de barriles diarios en mayo, según informes de la agencia Shana, lo que establece un nuevo récord desde la eliminación de las sanciones internacionales en 2016.

La nación persa exportó el mes pasado 2,4 millones de barriles diarios de petróleo crudo y 300.000 barriles diarios de condensado de gas (petróleo crudo ligero), pese a las amenazas de la Casa Blanca de introducir nuevas sanciones contra el gobierno iraní. En abril las ventas alcanzaron 2,6 millones de barriles diarios.

La mayor parte de las exportaciones del petróleo iraní se dirigen a Asia a razón de unos 1,8 millones de barriles diarios, según Reuters. Los países europeos compran el resto de crudo.

El pasado mes de mayo, el líder supremo de Irán, Alí Jameneí, señaló que los países europeos tienen que garantizar que el petróleo iraní sea vendido completamente en la cantidad que Teherán desee, más allá de los bloqueos de Washington, si desean preservar el acuerdo nuclear tras la salida de Estados Unidos.

Alianza para ventas ilegales

Otro país del Medio Oriente que ha presentado dificultades para la venta de petróleo ha sido Siria. De allí que, junto a Venezuela, conspirara en los últimos años para eludir las penalizaciones, a través de un acuerdo secreto para trasladar su crudo por medio de Rusia al Caribe.

El entramado consistía en vender petróleo sirio a un gran descuento a Venezuela a través de una empresa rusa, que lo enviaría a Aruba para refinar y distribuir a las gasolineras en Estados Unidos y a otras regiones, según correos electrónicos y documentos reseñados por la agencia Bloomberg.

Tales papeles evidencian que con el proyecto que aún no ha sido ejecutado, Venezuela y Siria querían evadir las normas internacionales, y para ello contaban con Wilmer Ruperti, un empresario multimillonario venezolano vinculado al oficialismo, quien reconoció su participación en el esquema, aunque acotó que ya no era parte de ello y que ciudadanos sirios se le acercaron a principios de 2012 en el Club Sirio de Caracas.

Fue así como Ruperti alquiló una lujosa vivienda de huéspedes en la costa norte de Aruba para explorar una refinería y conocer a un agente de bienes raíces, Oscar Helmeyer, a quien le ofreció un pago de 15 millones de dólares por ayuda para comprar la refinería, una de las más grandes del mundo, aunque al final Pdvsa la arrendó.

El empresario venezolano llegó a reunirse hasta con el primer ministro de Aruba Mike Eman y otro alto funcionario, Mike de Meza.

La estrategia era -o es- parte de una agenda internacional iniciada por Hugo Chávez y que continuó Nicolás Maduro, cuyo Gobierno está desesperado por dinero en efectivo. Entonces, se estructuró el grupo empresarial sirio-venezolano, encabezado por Ruperti y quien aconsejó un contrato de cinco años para suministrar entre 50.000 y 200.000 barriles diarios de crudo sirio, así como capacidad de almacenamiento para otros 6 millones de barriles.

En tal sentido, funcionarios sirios y venezolanos hablaron con ejecutivos de la filial de Pdvsa en Houston, Citgo Petroleum Corp.

El ejecutivo declaró que el acuerdo petrolero, “fue una solución logística para ganar mucho dinero”, pero, un representante de Citgo indicó a Bloomberg que la compañía “no está considerando y no considerará importaciones de crudo sirio para abastecer a la refinería de Citgo Aruba. La compañía está comprometida con el funcionamiento de la refinería Citgo Aruba en cumplimiento con todas las leyes aplicables, y esto incluye todas las leyes de sanciones de los Estados Unidos”.

No obstante, este está lejos de ser el primer caso de venta ilícita del petróleo venezolano. A mediados del pasado 2017, la fiscalía nacional aprehendió a ocho funcionarios de la industria petrolera a los cuales se les determinó supuestos delitos de tráfico ilícito de material estratégico, asociación para delinquir, obstrucción para la libertad del comercio, peculado doloso y daño a la industria petrolera. Otro trabajador involucrado se encuentra prófugo.

Los empresarios involucrados son Gustavo José Malavé (Director ejecutivo de Producción Occidente), Juan Carrillo Martínez (Sub director de Producción Occidente), Héctor Roque Ramírez (Gerente de Operaciones Integral de Planta), César Valera Villarroel (Gerente de Negocios de Producción Occidente), Adolfo Torres Vargas (Gerente general DSI Producción Occidente), Henry Sánchez Mora (Director DSI Costa Oriental del Lago), José Manuel Marín (Gerente regional DSI Occidente) y Juan Barreto Ramos (Gerente de Operaciones de Producción de Occidente).

“Hubo además la comercialización ilegal del crudo a islas del Caribe a través de una empresa ligada a estas personas, y la cual estamos investigando. Igualmente, realizaron la compra de aditivos evadiendo todo proceso legal de contratación”, afirmó el designado fiscal general Tareck William Saab en rueda de prensa, en aquella oportunidad.

A ello se suma una nueva investigación del propio Ministerio Público en Pdvsa en la que constató el presunto tráfico ilegal de crudo y combustibles mediante una maniobra en la cual estarían involucrados altos gerentes de la estatal venezolana.

En esta oportunidad, las pericias se adelantan en la terminal de almacenamiento y embarque de petróleo de Guaraguo, ubicado en Puerto la Cruz, estado Anzoátegui, donde se presume se realiza el tráfico de combustibles venezolanos.

De acuerdo con la información presentada por el fiscal, las autoridades constataron la presencia de dos buques de bandera extranjera que se disponían a cargar petróleo y diésel en condiciones irregulare.

Uno de los buques resultó ser de bandera griega y lleva el nombre “New Sifnos”. Al efectuar las inspecciones correspondientes, el capitán presentó documentación falsa para realizar una carga mensual de aproximadamente 1,5 millones de barriles durante todo un año. Para el momento de la inspección, la embarcación pretendía cargar 30 mil barriles de petróleo.

El segundo buque, llamado “Stenaweco Caterina Corrado”, de bandera bahameña, se disponía a cargar 30 mil barriles de diésel. Sin embargo, el tamaño de la carga no coincidía con el de la embarcación, por lo que se iniciaron los procedimientos de investigación correspondiente.

Igualmente, las autoridades venezolanas verificaron de manos del capitán documentos de dudosa procedencia que justificaban la compra de 5 millones de galones de diésel, despachados por Pdvsa a la empresa Vanguardia Energy. En ambos casos estarían involucradas las empresas Manta Internacional y Latino Oil.

Por estos casos fueron emitidas órdenes de aprehensión por los delitos de asociación para delinquir, falsificación de sello público, forjamiento de documento público y uso de documento público forjado, contra Ugbor Modestus Amaechi y Carlos Smirt Pérez Gil, directivos de ambas compañías. Ambos serán acusados por “defraudación de funcionario en contrato con empresa petrolera y contrabando de extracción agravado en modalidad de comercio de combustible en territorio nacional”, informó Saab.

Luis Mendoza / @MendozasWork 

Investigaciones:  Antilavado – TRIANGULANDO

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