El golpe de Estado permanente ya culminó en Perú


El reciente choque entre instituciones sume a Perú en una grave crisis política. La oposición no acepta el cierre del Congreso y la vicepresidenta anuncia su dimisión como sustituta de Vizcarra”.

El lunes 30 de septiembre del 2019, todos fuimos testigos de que el interino cerró ilegalmente el Congreso, con una inventada negación fáctica del voto de confianza, cuando esa figura no existe en la Carta Magna de 1993. De dicha manera, él cometió el mayor delito contra la Nación que es la sedición y perpetró un golpe de Estado.

Todo cierre del Congreso es un vil golpe de Estado que degenera en una dictadura, una de las tantas que hemos tenido en 200 años de república. La tragedia peruana es el péndulo entre democracia y dictaduras.

El lunes 07 de enero del presente año, escribí la columna titulada El golpe de Estado permanente donde advertí de que vivíamos un golpe de Estado, a largo plazo, que nos llevaría al sendero de miseria y de totalitarismo que padecen naciones otrora prosperas como Cuba y Venezuela.

El plan castrochavista es ser mayoría en el nuevo Parlamento, elegido en enero del 2020, para convertirse en Asamblea Constituyente que redactaría una nueva Constitución donde se restablezca una economía estatista y/o socialista como el establecimiento de la reelección presidencial para que uno de sus caudillos sea Presidente hasta la muerte, como pasó con el impresentable dictador Chávez, él gran responsable que la sanidad venezolana sea del nivel de Etiopía y que los venezolanos coman basura.

A mis compatriotas, los demócratas de verdad, (no cuento a los comunistas o socialistas o progresistas porque no lo son) les pido, parafraseando al gran Juan Pablo II ante su primera visita pastoral en Polonia, que resistamos –con toda la fuerza posible– porque no hay dictadura ni golpista que dure 100 años. La sedición se pagará en la cárcel.

Enarbolemos las banderas de la democracia y de la libertad. Convoquemos a nuestros aliados en Estados Unidos y la Unión Europea que nos apoyen en esta gran cruzada que es impedir que el Perú padezca el destino de miseria y totalitarismo que sufren los hermanos pueblos cubano y venezolano.

Son ellos o somos nosotros, no hay punto intermedio; por lo cual, las fuerzas democráticas deben participar en la elección de enero del 2010 y ser la Oposición constitucional a las fracciones castrochavistas, no hacerlo es regarles una mayoría absoluta a la ideología más criminal de la historia de la humanidad. ¡Dios salve a la Nación peruana!

P.D: Mi personal agradecimiento al señor eurodiputado, por el partido español Vox Hermann Tertsch Del Valle Lersundi por su atención, apoyo y preocupación por el golpe de Estado perpetrado el 30 de septiembre. Todos sabemos que Don Hermann es una voz que siempre apoya las libertades en las Américas.

Dr. Renatto Bautista / Lima 

 

Dejar un comentario