Lavado de Dinero: Sustento del Crímen Organizado


El lavado de dinero y sus delitos predecesores están asociados directamente a esquemas criminales transnacionales así como a problemas de corrupción e impunidad en los Estados. Y es que este crimen, y su estructura, tienen un poder corruptor demoledor dentro de la sociedad y de instituciones tanto públicas como privadas.

Latinoamérica puede dar fe de ello. México, Venezuela, Hondura, Guatemala y Colombia son solo algunos de los casos en la región que evidencian que la penetración del crimen organizado en gobiernos puede afectar la convivencia democrática en un Estado de Derecho, así como a la conducción de las naciones.

Además, el reciente índice del Instituto de Basilea sobre Gobernanza en relación a los países con mayor riesgo de legitimación de capitales ubicó a 16 territorios latinoamericanos entre las 100 primeros, entre 142, con más oportunidades para cometer este delito.

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Y aunque en términos de tendencias, ninguno de los países de la región mejoró sus puntajes desde 2016, cuatro de ellos sí se situaron entre los 10 de todo el mundo que experimentaron el deterioro más sustancial en su puntaje de un año a otro.

No debe ignorarse que el blanqueo de capitales es un eslabón clave en la cadena delictiva, tanto para los delitos predecesores que requieren de legitimación, como para la multiplicación de acciones posteriores reñidas con la ley, a pesar de que en sí misma no se asocie de manera directa a hechos de sangre y violencia que abundan en el continente. Convirtiendo entonces a corruptores y corrompidos en agentes de infección y desnaturalización de sistemas políticos y convivencia ciudadana.

De allí que el combate al lavado de dinero sea una de las piezas clave en el enfrentamiento de actividades criminales transnacionales, así como de los esfuerzos por fortalecer la transparencia, el Estado de Derecho y la participación democrática.

Pese a controles internacionales, continúa el crecimiento de los índices de lavado de dinero en el mundo

Pero, ¿cómo lograrlo en un Estado controlado por el crimen organizado?

Para el inspector de Hacienda del Estado español y autor de varios libros sobre blanqueo de capitales, corrupción y fraude fiscal José María Peláez es muy difícil ponerle un freno a este delito sin controles preventivos.

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“Contra el lavado de dinero se puede luchar de forma preventiva, implantando medidas que han resultado eficaces cuando se han aplicado en los países, y de forma represiva, considerando el blanqueo como un delito penal, pero que resulta de difícil descubrimiento”, señala a la redacción de Antilavado de Dinero.

Peláez alega que el dinero puede “comprarlo casi todo”, por lo que resulta muy difícil poner freno al blanqueo de capitales procedente de la delincuencia organizada dentro de un país que no tenga controles preventivos.

Estudios recientes realizados por diferentes organizaciones extranjeras sobre este tema le dan la razón al experto. En ellos se refleja que más del 90% de las operaciones de legitimación que han sido descubiertas en el mundo, deben su detección a los oportunos reportes y comunicaciones que hicieron los bancos a las autoridades de control, evidenciando el gran papel que representan los programas preventivos para evitar mayores delitos financieros.

José María Peláez, Inspector de Hacienda, España

España es un ejemplo de ello. Desde 2012 y hasta finales de 2017, el Servicio de Prevención de Blanqueo de Capitales (Sepblac) incrementó en 55% el número de casos abiertos por indicio de delitos detectados a través de entidades financieras y profesionales liberales, de acuerdo con el diario español El País.

Además, en el informe sobre Medidas Contra el Blanqueo de Capitales y la Financiación del Terrorismo que publicó el Grupo de Acción Financiera Internacional (GAFI) en diciembre de 2014, se valoraban positivamente los avances de la nación europea en la lucha contra el blanqueo de capitales y financiación del terrorismo, resaltando que dicha nación cuenta con una adecuada legislación y normativa al respecto, así como con instituciones sólidas y un elevado nivel de conocimiento de los riesgos de blanqueo.

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La importancia de las sanciones

Sin embargo, en las naciones donde el crimen organizado ya ha corrompido a instituciones públicas es poco probable que el sistema de prevención funcione correctamente.

“Si el crimen organizado penetra en las instituciones públicas, evidentemente no van a adoptar ninguna medida contra el lavado de dinero, y la batalla está perdida por completo”, recalca el inspector.

Se basa en el descubrimiento de que en los últimos escándalos sobre utilización de los paraísos fiscales, como el de los Papeles de Panamá, estaban implicados más de 200 mandatarios mundiales de alto nivel.

“La pregunta resulta evidente: ¿cómo van a adoptar medidas los líderes mundiales del G-20 y de la OCDE contra la utilización de los paraísos, si ello supondría descubrir que son ellos los que también los utilizan?”, cuestiona.

Es por ello que, en esos casos, la cooperación mundial se vuelve vital para detener el blanqueo de capitales.

Departamento del Tesoro, WashingtonDC

En ese sentido, las sanciones internacionales son de tanta importancia contra este delito, indica el abogado penalista, magistrado, especialista en delincuencia organizada, récord Guinness en prevención de crimen organizado y editor del portal Antilavado de Dinero, Dr. Alejandro Rebolledo.

Esto debido a que las instituciones financieras a nivel mundial con cada nuevo nombre que es sumado -por ejemplo- a la “lista negra” de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) del Departamento del Tesoro de los Estados Unidos, no solo estudian si esa persona es cliente y mantiene una cuenta, sino además revisan si aparece asociado a alguna compañía como administrador, accionista o firma autorizada para movilizar sus fondos, explica.

Rebolledo detalla que posteriormente “se activa una revisión retrospectiva para evaluar si esa persona que tuvo cuenta en un banco a su vez se relacionó con otros clientes. Su cuenta de dónde se alimentó, qué empresa le transfirió fondos y por qué concepto, a quién le ha emitido pagos. Y entonces comienza a armarse una matriz de personas naturales y jurídicas relacionadas con este personaje OFAC y todos ellos pasan a ser considerados clientes de alto riesgo y les sobrevienen a su vez investigaciones y rastreo de fondos que terminarán por limitar su movilidad financiera internacional”.

Es por ello que es común ver cómo en otros territorios cierran las cuentas bancarias de personas consideradas de alto riesgo y todas las personas asociadas, cercanas a unos clientes pertenecientes a la “lista negra” del Departamento del Tesoro estadounidense, consideradas a su vez de alto riesgo.

“Una persona incluida en lista OFAC verá como poco a poco pierde sus instrumentos financieros. Pero además verá como su entorno laboral y familiar también comienza a ser afectado por un mayor escrutinio financiero internacional, porque cada institución financiera evitará operar con ese entorno que es afectado directamente por el riesgo de contagio en materia de lavado de dinero”, afirma Rebolledo.

Y agrega que, de igual manera, este mecanismo sancionatorio “prende las alarmas” en aduanas, aeropuertos y puertos a nivel global “llevando al individuo a perder la movilidad internacional”.

El récord Guinnes en antilavado de dinero asimismo asevera que si alguna institución a nivel mundial permite que personas de la lista OFAC operen, corre el riesgo de ser considerada cómplice o facilitadora en la legitimación de capitales provenientes de algún delito.

“Si algún banco es negligente, o sus sistemas no filtran y bloquean los servicios a estas personas, seguramente algún otro banco corresponsal que reciba del primero una transacción ordenada por estas personas, en esa segunda instancia, si lo detectará y la primera compañía financiera correrá una suerte similar que inicia con el bloque de las transferencia de ese cliente, pero que puede extenderse a un bloqueo de los fondos del banco en ese corresponsal y posiblemente se ordene el cierre de la cuenta de ese primer banco negligente por considerarlo una institución de alto riesgo por no contar con mecanismos contra la legitimación de capitales eficientes”, enfatiza.

Lavado y crimen organizado, la misma cara del delito

Detección del lavado de dinero

Por otro lado, la detección de este crimen pasa por la implementación de controles de movimientos de dinero en las entidades bancarias.

A fin de cuenta, sostiene el inspector de Hacienda Peláez, el delincuente querrá, tarde o temprano, introducir el dinero de sus actividades delictivas en el circuito financiero, para darle apariencia de legalidad.

“Por eso, las principales medidas han de estar encaminadas a descubrir esos flujos de capitales”, dice. El experto menciona que “el inicio de la lucha contra el lavado de dinero se sitúa en los años 80, adoptando medidas para evitar que los delincuentes utilizaran los bancos”.

Además, agrega, se pueden implantar otros planes adicionales para su descubrimiento, como pueden ser las investigaciones fiscales buscando enriquecimientos injustificados, o inversiones cuya financiación no está clara.

“Hay que implantar controles en las entidades bancarias para que el dinero procedente de la delincuencia organizada no fluya con facilidad por el sistema financiero. Para ello, resulta imprescindible imponer a los bancos medidas que les obliguen a comunicar a las autoridades las operaciones que pueden ser sospechosas de lavado”, insiste Peláez. 

Apunta a las recomendaciones del GAFI, las cuales son consideradas internacionalmente como las medidas adecuadas para luchar contra el blanqueo de capitales. “Y la primera de ellas es conocer al cliente, y comunicar cualquier operación sospechosa de blanqueo”, recalca.

Para el inspector de Hacienda español también resulta importante que el propio sistema financiero detecte métodos como la utilización de los bancos pantalla, que como su propio nombre indica, son meros instrumentos para facilitar la legitimación de activos.

“El potencial económico del crimen organizado es enorme, y, las organizaciones pueden, por ejemplo, comprar bancos para facilitar las operaciones de lavado. Actualmente hay un pequeño territorio en el que es posible crear un banco con un desembolso de un millón de dólares, y, a partir de ahí, se puede utilizar como puente para introducir el dinero en el sistema financiero internacional”, alerta.

Por ello, de acuerdo con Rebolledo, enfrentar al crimen organizado no es nada fácil, ya que se trata de redes criminales con muchísimo poder económico, político y social, “pero no por ello se debe dejar de luchar y de investigar”.

Y concluye que “el trabajo es arduo pero con perseverancia, con un compromiso común internacional y con buenas técnicas de investigación empleadas eficazmente, podremos continuar enfrentándolo”.

Luís Mendoza @mendozaworks

Especial Antilavadodedinero y TRIANGULANDO / Miami-Caracas / @antilavado @triangulandonet

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