Navidad Astrológica: Signo por Signo que tiene que cambiar en su vida


El viernes 21 de diciembre 2018 a las 19:24 en Buenos Aires, Argentina, el sol ingresó al signo de Capricornio. Equinoccio de verano en el hemisferio sur: La luz le gana a la oscuridad. Invierno en el hemisferio norte: la luz comienza a ascender hacia la cumbre. Este movimiento solar y la conformación planetaria de ese día ha simbolizado para los sabios y las culturas milenarias, el despertar de la conciencia del hombre que aspira a elevarse a la cima de la montaña para conocer el sentido de la vida

Simboliza un nuevo nacimiento, la navidad interior. Más allá de las tradiciones religiosas, todas las culturas coinciden en conmemorar la llegada de algo nuevo que puede cambiar nuestra vida. Es una etapa de reorientación que impulsa a la reflexión, a cambios y a atreverse a ser diferentes.

Para cambiar la cosecha, debo primero poner la semilla adecuada.

Es un tiempo para cultivar paz y amor entre nosotros. Podemos elegir, como los grandes maestros, el camino de la tolerancia y la no violencia.

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La Navidad y los signos: oportunidad para ser diferentes

Desde la astrología kármica, te hacemos un regalo: cada signo del zodiaco deberá proponerse eliminar un defecto y cultivar una virtud. Estamos sacando viejas raíces y colocando nuevas semillas. Somos grandes cultivadores de nuestro destino.

Aries: abandonar la ira, ser afable el mayor tiempo posible. La culpa, el rencor y el odio multiplican la separatividad. Utilizá tu fuego amoroso para superar conflictos. Lo que te limita te fortalece, la paciencia abre puertas.

Tauro: abandonar el egoísmo, ser dócil a la transformación. El apego a las cosas, personas y pensamientos fijos genera sufrimiento. Cambiar hábitos es el primer paso. Lo único permanente es el cambio. Innovar y hacerlo todo nuevo. Dar atrae, esconder aleja.

Géminis: abandonar la tozudez, ser flexible a lo nuevo. La dualidad, el decidir desde la mente sin sentir, dificulta el diálogo y la comprensión. Cada cual es espejo del otro. La hermandad es el camino. Quien ve solo defectos niega sus propias fallas. Buscar motivo de admiración aún en el enemigo.

Cáncer: abandonar apegos, ser sensible y confiado. El pasado ya fue, solo existe el presente y de él emana el futuro. No permitas que el resentimiento te saque el disfrute de la vida. Vivir en el pasado es estar herido por siempre. Atrévete a cambiar de dirección. Sé aquello que esperas de los demás.

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Leo: abandonar el egocentrismo, ser leal al corazón. Los esquemas fijos, el querer tener el control y dominar ya no funcionan. Comprender, defender los derechos respetando los ajenos y ser solidario con los demás eleva tu fuego para purificar tus errores. La clave: entregarse al amor.

Virgo: abandonar la crítica, ser mediador de la unidad. El fanatismo, la rigidez de opiniones generan violencia y dolor. Quien se conoce a sí mismo, no pelea, no discute para tener razón, solo convence desde el corazón porque no culpa ni obliga. Inundar los pensamientos de amor para ser útil al cambio social. Tu sabiduría te ayudará a comprender.

Libra: abandonar la inercia, ser conciliador. El camino es lograr entendimiento en tus relaciones. Recordá que a cada persona que llega a tu vida, la atraés para perfeccionar tu amor. Hay que aprender de cada encuentro el mensaje. Salir ileso es compartir.

Escorpio: abandonar la venganza, ser el amor que los demás te niegan. Hay que colaborar con la transformación cultural. Nadie nos pertenece. La posesión es tomar al otro como objeto. Quien se conoce y se ama, no posee, sino comparte. Cuando el centro del amor está abierto, se ama todo. En la profundidad, está el misterio.

Sagitario: abandonar la soberbia, ser alegre ante todo. La arrogancia de sentirse superior dificulta la visión real. Aceptar a los demás como son y entender que decir: No! Es NO!. El forzar, obligar y exigir son parte del pasado que hay que reemplazar por tacto, diplomacia y consideración. Respetar a los demás como yo quisiera que me respeten.

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Capricornio: abandonar la ambición desmedida, ser humilde. La fortaleza y templanza en los ideales altruistas y humanitarios son la base del olvido de sí mismo para superar el egoísmo. Quien coopera, recibe dones. Quien solo piensa en sí mismo encarcela el alma. Se recibe lo que se da. Frente a la ofensa atrevete a ser diferente. No reacción. Sí a la respuesta sin crueldad.

Acuario: abandonar la rebeldía inconsciente, ser leal al grupo. Quien daña a otros, se daña a sí mismo. Estamos viviendo un tiempo de conciencia colectiva: todos somos almas en un mismo sendero, tarde o temprano seremos sabios y amorosos. El cambio está en marcha, tus ideas de avanzada ayudarán a la liberación. Formamos parte de una misma familia humana: el dolor de uno es el dolor de todos. Seamos fraternos y cooperativos.

Piscis: abandonar la victimización, ser pacíficos, receptivos y sensibles. Hay que sacar afuera lo que está oculto. Si no, la herida se hará más grande. Es tiempo de perdonar, perdonarse y pedir perdón. Todos somos victimas y hemos sido victimarios. El no juzgar y la verdad liberan, la confusión y el engaño encarcelan el alma.

La Madre Teresa proponía dar amor aunque duela.

Como final, vemos que en el mapa del día de Navidad, hay una posición nodal en el signo de Cáncer que ofrece a toda la humanidad la posibilidad de aprender a dar tanto como recibir. La clave mayor para estos tiempos es cultivar virtudes femeninas: dulzura, ternura y suavidad. Quien se atreve a hacerlo cambiará su destino, está naciendo de nuevo y será un nuevo ser para los nuevos tiempos.

Feliz Navidad para todos y todas! Que la vida nos reúna, porque siempre juntos, es mejor.

“Puedes seguir cambiando el exterior pero nunca estarás satisfecho, a menos que los cambios sean internos, pues el exterior nunca puede ser perfecto”, Osho.

Elina Oliviero / Buenos Aires

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