Navidad: el nacimiento de el Salvador


El recuerdo del Nacimiento de Jesús se ha convertido familiar, social, cultural, económica y hasta políticamente en la fiesta religiosa cristiana más importante del año. Ninguna otra fecha recordatoria, ni siquiera Semana Santa y Resurrección de Jesús, alcanza los niveles de popularidad y derroche que la celebración del Nacimiento de Jesús en Belén. 

Desde el punto de vista de la fe, la Resurrección de Jesús tiene una trascendencia definitiva e incomparable. Ya lo reconoció San Pablo escribiéndoles a sus amigos de Corinto: Si Cristo no hubiera resucitado, vana sería nuestra fe (1 Cor 15,17). Sin embargo ni en los hogares, ni en las calles, ni en las parroquias, ni en el contexto, la celebración del domingo de Resurrección se puede comparar con la exuberancia simbólica y folclórica con que los cristianos de todo el mundo celebran el Nacimiento.

En estos días, época de Adviento, la Iglesia Católica ha querido recordar a la feligresía el sentido real de la Navidad. Que celebramos en Navidad?

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Jesus el Rey

En Navidad celebramos el nacimiento de Jesús. La historia mas contada del mundo.

La confusión acerca del origen de la “Natividad” parte de la dificultad para precisar cuándo comenzó a celebrarse esta fiesta tal como hoy la conocemos.

No conocemos la fecha exacta del nacimiento de Jesucristo, pero es seguro que vino al mundo entre finales del reinado de Herodes el Grande, rey de Judea, y la muerte de éste, acaecida en lo que hoy designamos el año 4 a.C. Siglos después de la muerte de Jesucristo, diferentes fechas, que van de abril a diciembre, se propusieron para celebrar su nacimiento. El 6 de enero, día en que algunas comunidades creen que Jesucristo fue bautizado, se celebraba como el día de Navidad, y todavía hay grupos cristianos ortodoxos que conmemoran esa fecha.

A mediados del siglo IV, en el Imperio Romano de Occidente se adoptó el 25 de diciembre como el día del nacimiento de Jesucristo; esta fecha confirmaba la que hacía dos siglos habían señalado los cristianos romanos como su más solemne celebración.

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A finales del siglo IV, los líderes cristianos de Roma determinaron que debía ser observada la Fiesta de Epifanía, un periodo de 12 días desde el 25 de diciembre al 6 de enero.

Con el tiempo, los cristianos de casi todas partes aceptaron el 25 de diciembre como el día de Navidad; esta fecha casi coincide con las celebraciones del solsticio de invierno, el Yule y las Saturnales. También existe un festival judío, la consagración del templo o Hanuka, que se lleva a cabo a mediados de diciembre.

Dies Natalis

Al parecer los primeros cristianos no celebraban su cumpleaños , por lo contrario celebraban su dies natalis, el día de su entrada en la patria definitiva como participación en la salvación obrada por Jesús al vencer a la muerte con su pasión gloriosa. Recuerdan con precisión el día de la glorificación de Jesús, el 14/15 de Nisán, pero no la fecha de su nacimiento, de la que nada nos dicen los datos evangélicos.

Hasta el siglo III no tenemos noticias sobre la fecha del nacimiento de Jesús. Los primeros testimonios de Padres y escritores eclesiásticos señalan diversas fechas.

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El primer testimonio indirecto de que la natividad de Cristo fuese el 25 de diciembre lo ofrece Sexto Julio Africano el año 221.

La primera referencia directa de su celebración es la del calendario litúrgico filocaliano del año 354 (MGH, IX,I, 13-196): VIII kal. Ian. natus Christus in Betleem Iudeae (“el 25 de diciembre nació Cristo en Belén de Judea”).

A partir del siglo IV los testimonios de este día como fecha del nacimiento de Cristo son comunes en la tradición occidental, mientras que en la oriental prevalece la fecha del 6 de enero.

https://www.aciprensa.com/noticias/que-celebramos-en-navidad-cardenal-osoro-responde-84300

Oración y Familia

El Vaticano sugiere la siguiente oración familiar para poner al niño Jesús en el Pesebre, momento cumbre de la Navidad.

Lector 1:

Querido Padre, Dios del cielo y de la tierra:

En esta noche santa te queremos dar gracias por tanto amor. Gracias por nuestra familia y por nuestro hogar. Gracias por nuestros amigos, vecinos y por las personas que trabajan con nosotros.

Bendícenos en este día tan especial en el que esperamos el nacimiento de tu Hijo. Ayúdanos a preparar nuestros corazones para recibir al Niño Jesús con amor, con alegría y esperanza. Estamos aquí reunidos para adorarlo y darle gracias por venir a nuestro mundo a llenar nuestras vidas.

Lector 2:

Padre bueno, te pedimos que el Niño Jesús nazca también en nuestros corazones para que podamos regalarle a otros el amor que Tú nos muestras día a día. Ayúdanos a reflejar con nuestra vida tu abundante misericordia.

Que junto con tus Ángeles y Arcángeles vivamos siempre alabándote y glorificándote.

(En este momento alguien de la familia pone al Niño Jesús en el pesebre, o si ya está allí, se coloca un pequeño cirio o una velita delante de Él).

Lector 3:

Querido San José, gracias por ser padre y protector del Niño Jesús, te pedimos que ruegues a Dios por nosotros para que seamos una familia unida en el amor y podamos ser ejemplo de paz y reconciliación para los demás.

Amén.

Rezar: 1 Padre Nuestro, 1 Ave María, 1 Gloria.

Felíz Navidad !

Investigaciones Triangulando / Miami / @triangulandonet

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