Venezolanas asesinadas en el exterior: Las otras víctimas de la crisis


La llegada de la crisis generalizada a Venezuela ha provocado un éxodo masivo de sus ciudadanos. Cientos de personas buscan salir diariamente del país gobernado por la “revolución bolivariana” con la intención de encontrar calidad de vida y ayudar a aquellos seres queridos que han dejado del otro lado de la frontera.

Pero en esa fuga por un “mejor futuro”, muchos salen sin un plan establecido o una base económica de la cual sostenerse una vez fuera de su territorio natal. Y es justo allí donde las mujeres pueden encontrar la peor parte.

Desde el año 2017, hasta la fecha, decenas de mujeres provenientes del país petrolero han sido asesinadas en el exterior, la mayoría en naciones latinoamericanas. Ocho de ellas han tenido algún vínculo con la prostitución o el crimen organizado, mientras que otras nueve han caído en manos de sus propias parejas. Y son justamente estos casos los que podrían dar fe sobre este fenómeno que ha llevado a la tragedia a las familias en la nación dirigida por Nicolás Maduro.

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El femicidio en la región

Un informe de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) presentado el pasado noviembre reveló que América Latina y el Caribe es la región del mundo con mayores índices de violencia contra la mujer.

El organismo asegura que los niveles de violencia que enfrenta ese lado del continente americano son inaceptables, debido a que “presenta la mayor tasa de violencia sexual fuera de la pareja del mundo y la segunda en violencia por parte de pareja o expareja”.

Informes de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) y de Amnistía Internacional revelan que “cada día mueren en promedio al menos 12 latinoamericanas y caribeñas por el solo hecho de ser mujer”. http://www.elnuevoherald.com/noticias/mundo/america-latina/venezuela-es/article205841944.html

A estos reportes se suman las cifras oficiales proporcionadas en 2016 por el Observatorio de Igualdad de Género de la CEPAL (OIG), en donde se muestra que un total de 1998 mujeres fueron víctimas de femicidio en los 17 países de la región.

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Tan solo estos datos comprueban que Latinoamérica y el Caribe se han convertido en los “peores lugares para ser mujer”, en tanto la posibilidad de ser objeto de violencia aumenta por el solo hecho de ser fémina. Por lo que, si a eso se le añaden otras vulnerabilidades como el hecho de no tener ningún nexo que brinde protección o la desesperación por encontrar apoyo económico, la emigración hacia estos países se convierten prácticamente en un camino hacia la muerte.

Y esto es básicamente lo que está ocurriendo con las venezolanas.

Joven Zuliana asesinada en Mexico trabajaba como prostituta o “escort”

A merced del mal

“Esto es un síntoma de la crisis en Venezuela. Muchachas muy jóvenes, muchas de ellas sin terminar la escolaridad ni tener un oficio o profesión y que provienen generalmente de familias muy humildes, se van al exterior con el fin de mejorar su calidad de vida y ayudar a sus respectivas familias. Pero como huyen en muy precarias condiciones tienden a dedicarse a la prostitución, o a unirse a grupos vinculados al crimen organizado que se han establecidos en algunos países”, explica a TRIANGULANDO el sociólogo de la Universidad Central de Venezuela (UCV) y director académico de la ONG Cedice, Trino Márquez. Sus palabras pueden sustentarse en recientes estudios sobre el éxodo en el país.

Datos de la firma Consultores 21 revelan que más de cuatro millones de personas (4.091.717) han emigrado desde Venezuela al exterior en los últimos años; lo que equivale a que casi un tercio (29%) de las familias venezolanas tenga al menos un familiar viviendo fuera de las fronteras nacionales y, en promedio, dos personas han emigrado por familia nuclear (padre, madre, pareja, hijos o hermanos). http://www.diariocontraste.com/2017/11/conoce-los-detalles-de-la-venezolana-desaparecida-que-habria-sido-asesinada-en-la-cdmx/

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Mientras que los números de otros organismos, como La Voz de la Diáspora Venezolana, estiman que entre 2015 y 2017 la migración venezolana no solo ha aumentado sino que ha cambiado su perfil. Los expertos de esta institución aseveran que las condiciones socioeconómicas actuales del territorio de Bolívar hacen casi imposible identificar y diferenciar los migrantes clase media o baja, no obstante, los medios por los que se viaja y las circunstancias en las que se emigra son cada vez más extremas y demuestran la vulnerabilidad interna de los venezolanos que ahora buscan nuevos horizontes.

De allí que Beatriz Borges, defensora de los derechos humanos y directora ejecutiva del Centro de justicia y paz (CEPAZ), coincida con Márquez en que los casos de las venezolanas asesinadas en el exterior “se enmarcan en la migración forzada que se vive en Venezuela, donde ésta ya no es una decisión voluntaria sino de desesperación, sobre todo en estos dos últimos años, en la que la persona se va porque le tocó hacerlo por supervivencia”.

A su juicio, esta situación pone a hombres y mujeres en grandes riesgos. Pero son las féminas quienes llevan la peor parte dada a la perspectiva de género.

“Por lo general estas mujeres pueden ser captadas por redes de tratas de blanca y de prostitución y lo que está ocurriendo es que una vez llegan a estos países son captadas bajo engaños, le retiran sus pasaporte, los documentos, las amenazan y las tienen en situaciones donde la violencia y explotación sexual están a la orden del día, dado a sus vulnerabilidades”, dice la experta a TRIANGULANDO 

Cuando la pareja se torna en victimario

Algo muy similar ocurre con aquellas féminas que han caído a manos de sus propias parejas. En estos casos los celos y el estrés logran formar una mezcla mortal para ellas.

Y es que la noción que existe en Venezuela sobre que “emigrar es el fin de los problemas” es totalmente falsa, de acuerdo con los especialistas consultados por este medio. Esto considerando que para establecerse en un nuevo territorio se necesita de una gran suma de dinero que permita el traslado y la estabilidad en el país en el que se decide comenzar una “nueva vida”.

Bajo esta premisa, y tomando en cuenta los estudios que indican que la reciente ola migratoria de venezolanos provienen de los estratos sociales más bajos, muchas de las parejas que salen de la nación suramericana para buscar mejores opciones para vivir terminan siendo víctimas de las lapidarias palabras de un conocido dicho que reza que “cuando la pobreza entra por la ventana, el amor sale por la puerta”.

Así lo ejemplifica el abogado y defensor de derechos humanos José Vicente Haro. “Hay quienes piensan que emigrar es fácil, pero no es así porque cuesta mucho dinero para trasladarse a un nuevo territorio y establecerse para comenzar una nueva vida. Esa situación ha originado que el tema económico afecte grave y severamente a las parejas, y cuando esto ocurre se rompe la armonía de la relación y en momentos de desesperación, por razones injustificables y salidas de proporción, se inician agresiones que terminan en hechos lamentables”, menciona.

Pero en mucho de estos casos, tal como ocurre en la mayoría de estos sucesos, las féminas han sido víctimas de la violencia de género por parte de su pareja por un largo período de tiempo antes del trágico desenlace.

De hecho, testimonios de parientes o conocidos de alguna de las venezolanas que han caído a manos de sus novios o esposos como Wendy Bandera, Romina Peraza e Iris González, coinciden en que el victimario agredía física o verbalmente a su compañera constantemente. Entonces, ¿por qué no denunciaron antes? La respuesta es simple.

“Normalmente cuando estos maltratos entre parejas ocurren en el exterior, se dan por la situación de vulnerabilidad en la que se encuentran las mujeres estando fuera de su territorio, donde en muchas ocasiones están en situaciones irregulares. Es por ello que muchas de ellas deciden no denunciar por su estatus migratorio, porque les da miedo ser deportadas y optan por terminar tolerando este tipo de violencia donde su manifestación extrema es el asesinato”, alega Borges.

Además, añade el sociólogo Márquez, las féminas se encuentran indefensas una vez cruzan la frontera debido a que se alejan de sus núcleos de protección como familia y amigos.

“Otro factor, es que la desesperación las lleva a establecer relaciones muy pronto con personas fuera de la ley o que simplemente no conocen, pero que les ofrecen una seguridad mínima como comida o alojamiento y en ese contacto no pueden saber cuál es la calidad de la persona con la que se están vinculando. Y cuando eso ocurre en el exterior quedan demasiado expuestas a lo que esa persona quiera darle”, recalca. https://www.laopinion.com.co/judicial/un-noviazgo-problematico-detras-de-crimen-150327

Un sueño convertido en pesadilla

Con una de las peores crisis económicas de su historia moderna, que le ha llevado sumergirse en una hiperinflación que podría llevar al alza de los precios a un 13.000%, con una recesión del Producto Interno Bruto (PIB) de 15%, para finales de este 2018, según el Fondo Monetario Internacional (FMI); y que se une a una descomunal escasez de artículos de primera necesidad, como alimentos y medicinas, los venezolanos prácticamente se han visto obligados a huir de su país.

No obstante, no siempre salir de la nación representa el fin de los problemas debido a que las dificultades para conseguir los permisos legales en las distintas naciones en la que los criollos han intentado emigrar dificultan a sobremanera el poder iniciar el sueño hacia una mejor calidad de vida.

De hecho, un trabajo publicado en este portal pone en evidencia algunas de las necesidades que han pasado venezolanos que han optado por salir de su territorio natal. En donde, además, se resaltan los abusos que han sufrido las féminas consultadas por TRIANGULANDO una vez convertidas en extranjeras. 

“Si bien hay muchos que han sido generosos con los venezolanos, en cuanto a la entrada desde el punto de vista humanitario, también hay que decir que en muchos casos se les niega el estatus de refugiados y si no las tienen es difícil encontrar una residencia y sin eso no pueden laborar legalmente por lo que lo único que les queda es el trabajo ilegal”, señala el abogado Haro.

Por lo general, esta clase de situaciones son utilizadas por personas sin escrúpulos para tomar provecho de quienes se encuentran en condiciones de vulnerabilidad por su desesperación por superar los problemas que afrontan en su nación de origen.

No en balde, el sociólogo Trino Márquez concluye que lo que está ocurriendo con las venezolanas asesinadas en el exterior, y aquellas que en su condición de extranjeras hoy son potenciales víctimas de la violencia de género, están sufriendo las consecuencias de haber nacido “en un país totalmente arruinado” por un sistema fallido.

Luis Mendoza / Caracas / @MendozasWork

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